Si has paseado algún domingo por el Mercado de las Flores y de la Artesanía en el Jardín Botánico de Córdoba, es probable que te hayas detenido ante nuestro puesto. Allí, entre el verde del entorno, habrás notado algo diferente: nuestras plantas no tocan la mesa.
En Misspora nos hemos obsesionado con una técnica centenaria japonesa que está revolucionando el diseño botánico y que puedes ver en vivo cada fin de semana en nuestro stand. Hablamos del Itazuke.
Quizás estés acostumbrada a las macetas de cerámica, pero esto es un paso más allá en la búsqueda de meter un trozo de bosque salvaje dentro de casa. Hoy te cuento qué es esta técnica, por qué es la estrella de nuestro puesto y cómo puedes mantener estas esculturas vivas.

¿Qué es exactamente el Itazuke?
Para entenderlo, tenemos que viajar a Japón. La palabra Itazuke (板付) nace de la unión de Ita (tabla o placa) y Zuke (pegar o adherir).
Básicamente, es el arte de montar una planta sobre una superficie plana —generalmente madera o corcho virgen— sustituyendo la maceta tradicional por una bola de musgo sphagnum que abraza las raíces. Es un «cuadro vivo» que puedes descolgar, mover y admirar frente a frente.
No es magia, es biología (Explicado desde el Botánico)
Estando en un entorno como el Jardín Botánico de Córdoba, tiene todo el sentido explicar el porqué natural de esta técnica.
En nuestros diseños de Misspora, utilizamos exclusivamente plantas epífitas. En la selva, estas plantas (como el famoso helecho Cuerno de Alce o Platycerium que solemos llevar al mercado) no crecen en el suelo. Viven ancladas a las ramas altas de los árboles, absorbiendo la humedad del aire.
Al aplicar la técnica Itazuke, no estamos forzando a la planta; la estamos liberando.
- Adiós al plástico: Usamos corcho natural que permite a las raíces respirar.
- Estética Orgánica: Valoramos la forma salvaje de la planta, tal y como crece en libertad.

Guía de cuidados básicos para tu Itazuke
Muchos clientes que se acercan a nuestro puesto los domingos nos miran con duda: «¿Se me va a secar con el calor de Córdoba?». La respuesta es no, si sigues este pequeño ritual:
1. La luz adecuada
Tu Itazuke necesita mucha luz, pero siempre luz indirecta. Si las pones al sol directo, se quemarán. Un muro cerca de una ventana es su lugar feliz.
2. El riego por inmersión
Olvídate de la regadera. Para regar un Itazuke, debes descolgarlo de la pared.
- Sumerge la parte del musgo en un barreño con agua unos 10 o 15 minutos.
- Déjalo escurrir y vuelve a colgarlo.
- ¿Cada cuánto? Toca el musgo. Si cruje, toca baño.





3. La humedad ambiental
Pulveriza las hojas con bruma fina un par de veces por semana. Tus plantas te lo agradecerán manteniendo ese verde intenso.
💡 ¿Quieres profundizar más? Aunque cambie el formato (tabla vs bola), la ciencia del riego y la luz es la misma que la de nuestras queridas kokedamas. Si tienes dudas específicas sobre cómo saber si le falta agua o dónde ubicarla exactamente, he preparado una guía detallada donde te cuento todos los secretos del mantenimiento. 👉 Lee el artículo completo sobre Cuidados de Kokedamas y Montajes aquí



¿Dónde encontrar nuestros Itazuke en Córdoba?
La mejor forma de entender esta técnica es verla en persona. No tenemos un estudio cerrado; nuestro escaparate es el aire libre.
Te esperamos todos los domingos de 10:00 a 14:00 h en el Mercado de las Flores y de la Artesanía, dentro del espectacular Jardín Botánico de Córdoba.
Ven a saludarnos, toca las texturas del musgo y el corcho, y llévate a casa una pieza de diseño vivo única. O si lo prefieres, pregúntanos por nuestros próximos talleres para aprender a crearlos con tus propias manos.
